Ya falta… nada

Escrito el Domingo, 6 de julio de 2014 a las 8:43 am

san fermin calle santo domingo, Pamplona

Un año más vuelvo a mi querida Pamplona para hacer fotos para el Diario de Navarra y para actualizar este blog, que como sabéis sólo está activo durante los días de San Fermín.

Y es que apenas queda unas horas para que comience la Fiesta con el estallido del Chupinazo. Me preguntaba hace un par de días una amiga “¿habrá ambiente ya, no?”. Y no supe que contestarle.

Por un lado Pamplona ya está preparada para lo que se le viene encima. El vallado del encierro ya está colocado, la tómbola en su sitio, la noria gigante en funcionamiento, y las ganaderías ya preparadas en los corralillos del gas… Por otro lado los comercios venden “ropa sanferminera” sin parar, los mercados despachan comestibles como si fuera Navidad, y decenas de pequeños comercios se transforman y lo que antes era una tienda de bisutería pasa a ser una barra donde se despacha bebida al por mayor. La gente está como nerviosa, y a la vez contenta, y cualquier conversación termina con un “bueno, a pasarlo bien estos días”. Los autobuses y trenes llegan a Pamplona repletos de viajeros, los guiris patean la ciudad mirando a todos lados y con cara de… “¿esto cuando empieza?”.

Si pensamos en todo esto, podríamos decir que sí, que ya hay ambiente. Pero el cambio que sufre hoy Pamplona es tan brutal… Seguro que alguno de los centenares de guiris que ya circulaban por Pamplona, pidió ayer que le devolvieran el dinero, porque nadie iba de blanco, las calles estaban silenciosas, no había ni rastro de toros… Y si encima han visitado la Plaza Consistorial, no se creerán que eso es lo que han visto en la tele o en vídeos por Internet, que es muy pequeña.

Y es que las fiestas de San Fermín son tan grandes, y la transformación de Pamplona en estos días tan brutal, que cuesta creer.

Pocas novedades este año, ya os las iré contando. Algunas tan “tontas” como la señal que véis en la foto que encabeza esta entrada que ha sido colocada en Santo Domingo, junto con dos rayas en el suelo, una naranja y otra roja. Hasta ahora la Policía Municipal creaba un cerco para evitar que los corredores, bueno los patas, bajaran al encuentro de los toros en su salida de los corrales de Santo Domingo. Aguantaban muy hasta última hora, con un indudable riesgo para ellos, puesto que se retiraban del recorrido cuando los toros ya subían la cuesta, mientras a su espalda muchos empujaban para iniciar una carrera estúpida en contra dirección. Por eso se ha decidido sustituir ese cordón policial por unas rayas, y el que se las salte, multa. Me temo que va a ser poco efectivo y que puede traer problemas… pero también entiendo el riesgo que corrían los Munipas. A ver qué pasa.

Poco más os cuento. Que espero sobrevivir un año más…

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