Y… ¡pum!

Escrito el Martes, 6 de Julio de 2004 a las 10:00 am

Chupinazo en Sarasate

6 de julio, 12 horas, un cohete sube al cielo en Pamplona y la Fiesta estalla. Y miles de personas se ponen el pañuelico, porque ya empezaron los Sanfermines. La capital navarra se transforma en apenas unos minutos para convertirse en una bulliciosa ciudad blanca y roja.

Este año le tocaba al concejal socialista Jorge Mori el gran honor de lanzar el Chupinazo. A pesar de ser por turno el honor en este caso era merecido. Mori es un apasionado de la Fiesta y en ella ha participado casi de todas las maneras posibles: como corredor del encierro, como dantzari, mozo de peña, bajo un gigante de la comparsa, e incluso de policía municipal en el Riau-riau. Y aunque quizás le temblaron las piernas, no le tembló la voz ni la mano. Y… ¡pum! Comenzó la Fiesta.

Por la tarde varios grupos de jubilados y la Peña Mutilzarra se han unido en el esfuerzo de recuperar el Riau-riau. El Riau-riau era un acto que se celebraba por la tarde del 6 de julio en el que la Corporación Municipal, acompañada por la banda de música La Pamplonesa, iba desde el Ayuntamiento hasta la Capilla de San Fermín para un acto religioso, las Vísperas. La Pamplonesa tocaba una y otra vez el Vals de Astráin cuya última estrofa dice “porque llegaron las fiestas de esta gloriosa ciudad, que no hay en el mundo entero una fiesta sin igual, ¡riau! ¡riau!”. Y los mozos bailaban y cantaban delante obstaculizando el discurrir del desfile, hasta tal punto que en alguna ocasión la Corporación Municipal hubo de dar media vuelta y coger un atajo para llegar a las Vísperas. Pero la cosa degeneró y hubo agresiones a los concejales, el Riau-riau se convirtió en una batalla campal, y fue suspendido. Tras un intento fallido hace ocho años por parte del por el entonces alcalde Chorraut, parece que ahora y de mano de los jubilados y de algunos mozos se podrá recuperar ¡Ojalá!

Bueno y mañana primer encierro y nada menos que de los Torrestrella, una de las ganaderías consideradas peligrosas en la historia de los encierros. Y ahora mismo llueve sobre Pamplona… Así que voy adelantando:

“A San Fermín pedimos,
por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro,
dándonos su bendición”

Por cierto, curiosidad. Está en Pamplona Dennis Rodman, el ex-jugador de la NBA ¿Os acordáis de “el gusano”? Si le veo le haré una foto, prometido.

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