“Vaporoso”, divinos y humanos

Escrito el Martes, 12 de julio de 2005 a las 6:51 am

Vaporoso y los divinos

Los Jandilla, responsables del encierro más dramático del año pasado, la volvieron a liar en el encierro de ayer. Cuatro cogidas que pudieron ser más con un claro protagonista, un toro de nombre “Vaporoso” que se cebaba una y otra vez con los mozos embistiendo a diestro y siniestro. No se libró ni la la Policía Municipal: un sargento sufrió una cornada cuando estaba detrás del vallado y mientras ayudaba a un mozo a escapar del morlaco en Mercaderes. Luego se ensañó con un corredor guipuzcoano a mitad de Estafeta al que “sólo” le dejó un recuerdo de 15 centímetros en el muslo, aunque lo tuvo entre sus cuernos como si fuera un juguete. Al final de Estafeta persiguió a un mozo casi 20 metros, hasta que lo volteó contra el vallado, aunque el corredor salió ileso. Ya en la entrada al Callejón repasó a varios divinos (ver fotos). Primero le metió el cuerno a Jokin Zuasti en el bolsillo, le acarició el abdomen y cuando el bravo corredor se apartaba se fijó en Richard Calvo al que lo levantó por los aires varias veces mientras el mozo intentaba desesperadamente subirse al vallado. Mientras Julen Madina estaba al quite, tratando de sacar al toro de su ensañamiento. Madina se reencotraba con los toros hermanos de los que le propinaron las cinco cornadas el año pasado. Un morlaco le tiró en Estafeta, pero aún tuvo arrestos para levantarse, esperar y acompañar al rezagado “Vaporoso” y tratar de quitárselo de encima a Jokin y Richard.

Pero “Vaporoso” seguía. Nada más entrar en la Plaza de Toros levantó por los aires a un mozo al que no llegó cornear, y para despedirse le metió 15 centímetros de cuerno a un despistado corredor colombiano en el muslo. Total: tres de las cuatro cornadas y muchos muchos sustos en el encierro más largo y peligroso de los Sanfermines de este año.

Por lo demás la fiesta sigue. Ayer era el Día del Niño con la tradicional ofrenda de flores al Santo. Por la noche el Estruendo, una especie de tamborrada popular, que tiene su edición para los txikis por la mañana, y que nació, como muchos actos de la fiesta porque un día se juntaron un grupo de amigos, lo repitieron al año siguiente hasta convertirlo en una tradición.

Y yo esta noche cena con los amigos de la universidad, mañana comida de fotógrafos del encierro, y pasado mañana no se qué… Cuando esto acabe habrá que estar un mes a base de fruta y lechuga.

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