Un toro suelto 10 segundos

Ayer en el encierro de los Nuñez del Cubillo se produjo un hecho insólito en lo que están siendo los encierros de este año. El toro llamado «Palmero» se descolgó de la manada 10 segundos, una imagen insólita en lo que llevamos de San Fermín. Fue el tiempo que transcurrió desde que corneó en la pierna izquierda a un corredor de 57 años pocos metros después de la hornacina del Santo, hasta que se reincorporó a la manada antes de llegar a la Plaza Consitorial.

En esos segundos «Palmero» corrió a toda velocidad, como si fuera una deshonra para los de su raza quedarse sólo. El toro no dejó de cabecear de un lado a otro hacia varios mozos, como si perdonara sus vidas, o por recordarles de la peligrosidad de un toro suelto, o porque ya tenía suficiente con haberle atravesado el muslo al mozo unos segundos antes.

La historia a veces se repite y este ha sido el caso del corredor corneado ayer, un habitual de este tramo, que ya sufrió otra casi en el mismo lugar, aunque por un toro de Nuñez del Cuvillo.

Ayer estaba en Santo Domingo, y haciendo las fotos enseguida me percaté de que algo pasaba a la izquierda de la manada, así que mantuve mi objetivo allí, aunque la cornada ya se había producido. Al comprobar las fotos una vez pasados los morlacos ví que tenía la cogida. Cerré la cámara y no la volví a mirar hasta llegar al periódico y descargar las fotos en el ordenador. La cornada era clara, y era la foto del día, asi que mi foto se puso en la maqueta de la portada para el periódico de hoy.

Por la tarde hubo una gran corrida de toros con 6 orejas, 4 de ellas para Cayetano Rivera, por lo que mi alegría de la portada del periódico duró lo que el toro rezagado en el encierro. En realidad me da un poco igual, llevo 27 años en esto y tengo muy lo que manda es la información, y el cambio en la portada es totalmente lógico. Como ya os he comentado alguna vez, hacer fotos en el encierro tiene mucho de «cubrir una posición», de tratar de sacar imágenes de lo que pasa en tu tramo. Te puede tocar el tramo donde está la cogida del día, y aún así la suerte o un fallo pueden afectar a que la puedas tener o no. Ayer tras procesar las imágenes estaba muy satisfecho, tuve suerte y tenía las fotos de la cogida, la del toro suelto, fotos de los mozos en los cánticos… Eso es lo que me vale y lo que cuenta.

Termino la crónica de hoy con dos asuntos. El primero señalando que aunque seguimos en la tónica de los encierros de 2 minutos y pico, llevamos 6 corneados, por los 2 del año pasado… por si alguno sigue diciendo que a los encierros les falta emoción, o que los cabestros entrenados se están cargando los encierros. El segundo asunto es la facilidad con la que un toro te puede atravesar… un brazo como vimos hace ya un par de días, o una pierna en el caso de ayer. Los toros que vienen a Pamplona tienen siempre unas terribles y temibles defensas, afiladas puntas que te pueden atravesar o rasgarte la ropa con una facilidad pasmosa. Si las viera Doug Marcaida, de Forjado a Fuego, diría claramente «este arma mata». Tengan cuidado ahí fuera.

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