Un domingo sin Miuras

Escrito el Lunes, 8 de julio de 2013 a las 12:35 pm

San Fermin, procesión

El Santo morenico madrugó mucho ayer, en su gran día, haciendo horas extras de con su famoso capotico en el primer encierro en el que corrieron toros de la ganadería de Alcurrucén. Normalmente los domingos suele ser la ganadería de Miura la que protagoniza el encierro, pero al haber dos este año, correrán el próximo día 14. Los Miura se usan para mitigar el efecto de los fines de semana y el gentío, ya que suele ser una ganadería noble que corre siempre en manada, y la enormidad de sus morlacos tiene también un cierto carácter disuasorio.

Los de Alcurrucén iban más o menos bien a pesar del tremendo gentío (unos 5.000 corredores calculan). Mucho despistado, demasiado. Mucho guiri con la camiseta aún manchada del chupinazo del día anterior, que no sabían muy bien ni dónde estaban. El momento más crítico se produjo cuando el toro de nombre Deseadito se encontró con un montón de gente en el suelo en la entrada a la plaza, y se dio la vuelta encontrándose con otro muro, el de más de 100 “corredores” que se agolpaban tras los pastores, ya cada vez venía más y más gente. La foto de mi amigo y compañero Eduardo Buxens ocupa hoy la portada del Diario de Navarra. Fueron 48 largos segundos donde el morlaco de Alcurrucén no hizo nada. Si le hubiera dado por arrancarse contra el gentío habría sido una escabechina. El toro no tenía salida, los mozos tampoco. Finalmente se liberó el tapón de los mozos que estaban más cerca de la Plaza de Toros y Deseadito pudo reunirse con sus compañeros en los corrales. Ayer me recordaba Ignacio Murillo que hacía 2 años que no había un encierro tan largo, 4 minutos. Normalmente si el encierro es largo es sinónimo de peligroso y con muchos heridos, pero ayer no fue así. Gracias San Fermín.

Pero habría que hacer algo. Hay muchísima gente que corre detrás de los toros y es muy peligroso. Y muchos que lo único que quiere es entrar a la Plaza de Toros y por ahorrarse una entrada están en el recorrido provocando luego montoneras y tapones. Delante de los toros y como hay que correr, corren cuatro.

Ayer fue 7 de julio, y San Fermín se dio otra vez un baño de multitudes. Las calles de Pamplona repletas para verle pasar, acompañado por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, dantzaris, el Cabildo de la Catedral, la Corporación al completo, los munipas de gala y La Pamplonesa (y creo que no me he dejado a nadie). Pude subirme a un balcón en la Calle Mayor y las fotos quedaron espectaculares.

Y poco más os cuento, que la Fiesta no ha hecho más que empezar.

Alguien comentó - “Un domingo sin Miuras” -

  1. Netambulo:

    Desde luego que el domingo, San Fermín trabajó “exitosamente”, porque el toro la podía haber liado y gorda.

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