Toros, lluvia y más toros

Escrito el Lunes, 8 de julio de 2002 a las 10:54 am

encierro

El encierro de hoy ha sido de los buenos, es decir, rápido y limpio. En apenas 2 minutos y 53 segundos los toros de Cebada Gago han recorrido los 900 metros que constituyen el recorrido del encierro. Algunos mozos se quejaban de la gran cantidad de gente que había en el recorrido, pero la verdad es que hemos visto algunas carreras bonitas. De esas en las que un corredor se pone delante del toro y va corriendo unos metros hasta que atosigado por la velocidad del animal se retira. Y esos que los Cebada Gago tienen muy bien ganada la mala fama ya que suyas han sido los peores cornadasde los encierros del último decenio.

Después del encierro ha caído una tormenta impresionante de agua y relámpagos, y el día ha estado así como tristón. De nuevo por la tarde parecía que la lluvia iba a aparecer y a arruinar el festejo taurino, pero finalmente no hubo problemas. Pepín Lliria se llevó una oreja y dos cornadas a base de arrimarse y de tratar de sacar un pase a los dos de su lote que eran un poco alimañas y buscaban el cuerpo con sus finas astas. El primero le dio un puntazo en el rostro y el segundo uno en el muslo, y Pepín, valiente siguió toreando. Víctor Puerto y el local Marquitos una oreja tambíen aunque la de Marquitos quizás un regalo por aquello de que “jugaba en casa”. Así que la tarde después de todo no fue tan mala. “Y nos la queríamos perder” me decía un amigo a finalizar la corrida.

Comenta si te apetece