Los peligrosos corredores ‘estatua’

Escrito el Sábado, 9 de julio de 2011 a las 9:07 am

Llevo dos días haciendo fotos desde la Plaza del Ayuntamiento, justo en la entrada a la Calle de Mercaderes. En este punto es donde se concentra la gente que quiere participar en el encierro, ya que la policía desaloja el resto del recorrido. Es una manera de tener a los corredores más controlados y desalojar a los que muestren signos evidentes de embriaguez o vayan con vestimenta u objetos inadecuados. Una vez limpiado el resto del recorrido, la Policía Municipal abre el cordón y los corredores avanzan buscando su sitio para iniciar la carrera a partir de ese tramo. Normalmente al liberarse el control, unos 10 minutos antes del encierro, los “valientes” salen corriendo y la Plaza del Ayuntamiento queda vacía.

Sin embargo el día 7 no fue así. Se abrió el cordón y los “corredores” se quedaron quietos, sin moverse, señal inequivoca de que eran gente que no sabía ni donde estaban ni lo que tenían que hacer. Los pocos que avanzaron, apenas unos metros, por la Calle Mercaderes, se quedaban pegados a las paredes incluso en triple fila. De hecho cuando los corredores que suelen quedarse a cantar a San Fermín en la cuesta de Santo Domingo, subían para colocarse en su tramo se encontraron con un tapón humano infranqueable. Las ocho menos 5 de la mañana, y la Plaza del Ayuntamiento llena a rebosar. Al final y tras algunos empujones y gritos se deshizo el tapón y el recorrido se quedó más o menos transitable, aunque con demasiados corredores pegados a las paredes, los “corredores estatua”. No se quién les ha dicho que se pueden ver pasar los toros desde la calle, que no pasa nada, y de seguir así va a haber una tragedia, porque si un toro se lanza hacia esos mimos hieráticos no hay salida.

Ayer 8 de julio la cosa iba más o menos igual, hasta que un grupo de policías municipales desalojó la triple fila de estatuas que estaban a ambos lados de Mercaderes. Y menos mal, porque a los pocos minutos cuando pasó la manada, un toro colorado de Cebada Gago tropezó con un manso, y al levantarse se fue hacia la pared. El toro miró a los más que asustados espectadores que cada vez se hacían más delgaditos. Les miró de frente, a cada uno, quizás como recordándoles que no deberían estar ahí, pero no le dió por embestir, si no… hubiera sido una escabechina, una brocheta de mimos-memos.

Me preocupa esta situación, sobre todo ahora que llega el fin de semana. De momento hoy no ha pasado nada, veremos mañana con los Miura.

Acabo de llegar del encierro de Dolores Aguirre, que como os he dicho ha ido rápido y sin apenas incidentes. Por el camino me ha parado un guiri con pintas de ser francés, que iba descalzo y arrastrando un bidón medio lleno de vino. Me preguntó la hora. “Las 8:20” le digo. Y me responde “de la mañana o de la tarde”. ¡Ay señor!

Alguien comentó - “Los peligrosos corredores ‘estatua’” -

  1. Yo sobreviví a San Fermín » Blog Archive » Empezando con buen pie:

    […] La verdad es que no me lo esperaba. El año pasado presenté varias fotos y me llevé dos premios parciales a las mejores en los tramos de Mercaderes y Principio de Estafeta, y si este año hubiera tenido que apostar sólo por mis fotos, lo habría puesto todo por esta foto de un Cebado Gago mirando a los hombres-estatua bajo el rayo de sol de Mercaderes. […]

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