Lo normal

Escrito el Martes, 10 de julio de 2012 a las 6:56 pm

Tras masificados los encierros del fin de semana llegó la tranquilidad. Fuera del Casco Viejo, Pamplona está tan vacía que apenas parece que estemos en San Fermín. Es una tregua, apenas un respiro antes de que a partir del jueves la ciudad vuelva a llenarse.

Las cosas han vuelto poco a poco a “normalidad”. Así ayer tuvimos el encierro más complicado en lo que llevamos de Fiesta, con unos Cebada Gago que fieles a su currículum cumplimentaron una tarjeta de visita de tres heridos por asta. Como suele ser… “normal”, los tres heridos eran guiris: dos ingleses y un americano. “Los Cebadas odian el inglés” titulaba hoy Diario de Navarra en su crónica del encierro.

Lo que no fue tan “normal” fue la perfecta colaboración entre mozos y corredores para evitar que “Fugado”, un morlaco de 545 kilos que hizo honor a su nombre descolgándose de la manada, hiciera más estragos que los que hizo cuando se dio la vuelta en la curva de Telefónica. Viendo las imágenes de televisión parecía que pastores y mozos ejecutaban una jugada ensayada.

Un encierro de 3 minutos y 37 segundos es “normal”, aunque desde hace unos años, desde que los toros no se caen en la curva de Mercaderes gracias al milagroso líquido antideslizante que se aplica al pavimento días antes del inicio de las fiestas, y a que los mansos van sobre la trazada buena… ahora nos parece lento.

Tampoco es “normal” que un toro se quede rezagado tras caerse en Santo Domingo, como le pasó a ‘Fugado’, pero siendo así tampoco es “normal” que el Cebadita apenas corneara a tres mozos y no liara una escabechina.

Y a tanto ha llegado la normalidad que por fin hoy he podido almorzar como mandan los cánones, tomarme mi primer sorbete en el Gazteluleku y salir de vermú con los amigos. A este paso el 14 de julio habrá pochas con codornices, vamos, lo normal.

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