La valentía de Pamplona

Escrito el Martes, 12 de julio de 2016 a las 5:49 am

dia1

Si os hablo de la valentía de Pamplona seguro que pensáis que voy a hablar de la heroicidad de los corredores del encierro, pero no, no es eso. Hay otra cuestión que está presente en los Sanfermines, y que es más bien lo contrario, una muestra de cobardía y de bajeza. Hablo de las agresiones sexuales que cada año se producen como desgracidamente en casi todas las grandes fiestas del mundo. Los cobardes aprovechan las masificaciones para atacar y tratar de quedar impunes. Recordad por ejemplo las que se produjeron en Colonia la pasada nochevieja.

Sin embargo Pamplona ha decidido dar un paso adelante, y tratar de plantarle cara a este asunto. Desde el año pasado se le ha dado mucha visibilidad e incluso este año se colocaron carteles como el que veis en la foto que encabeza este post en las entradas de la ciudad. Lo que podía haber sido un simple “bienvenido a Pamplona, disfruta de la fiestas” se ha sustituido por un aviso claro y rotundo de que aquí no se toleran estos comportamientos. También se han reforzado los dispositivos policiales en este sentido, pero sobre todo lo que se ha hecho es darle visibilidad a cada acción de este tipo que se produce. No es que antes no pasaran y ahora sí, es que ahora se han puesto encima de la mesa a la vista de todos.

Pamplona ha mostrado al mundo entero sus bajezas, porque quiere erradicar un problema que es intolerable. Los que veis los Sanfermines desde fuera seguro que os han sorprendido las noticias sobre los diferentes intentos de violaciones y abusos sexuales que se han producido estos días. Pero insisto no es que antes no se produjeran, es que no se comunicaban y por tanto se ocultaban. La imagen de mi ciudad que se proyecta al mundo no es bonita, es una mierda, pero es real. En lo que llevamos de fiestas llevamos cuatro agresiones sexuales, un intento de agresión sexual, siete abusos sexuales, y un total de doce detenidos por estos asuntos. Las cifras son terribles, aunque uno solo de estos actos ya lo es. Tras estos hechos ayer las Peñas salieron de los toros en silencio, y hubo una concentración de varios miles de personas en la Plaza del Castillo para manifestar la repulsa hacia ellos.

Hay quien dice que esto daña la imagen de la ciudad y con ello al gran negocio que suponen los Sanfermines. Seguramente tienen razón, pero creo que es preferible esto a seguir mirando para otro lado cuando estos hechos se producen. Prefiero pensar que esto es un aviso claro para los indeseables que vienen a esta fiestas de que por aquí no son bienvenidos.

Así pues por un lado me siento contento por la valentía de mi ciudad en mostrar su lado más sucio, su cruda realidad, pero bastante preocupado y triste cada una de las agresiones sexuales que se producen. Pamplona ha sido pionera en esto, ojalá cunda el ejemplo.

Comenta si te apetece