Hasta la última gota

Escrito el Sábado, 12 de julio de 2003 a las 10:19 am

amigosLa Fiesta llega a su recta final, casi tan rápido como los toros enfilan el callejón para entrar en la plaza. Por eso hay que exprimirla al máximo sin olvidar que ya estamos en los tres últimos días, que esto se acaba. Así que hay que apurar las copas, las horas y los días.

El fin de semana ha traido, como siempre, miles de visitantes. La mayoría españoles pero también muchos franceses que aprovechan el puente del 14 de julio. Es por eso que viernes y sábado son días de un gentío impresionante, que algunos de casa aprovechan para descansar, aunque la mayoría se resiste a perder ni un minuto de la Fiesta. Los que descansan tan sólo se dan una tregua, un respiro, para acabar la Fiesta a tope los dos últimos días.

Algunos también se van. Bien porque ya no aguantan más, o porque a su pesar ya no pueden quedarse más días. Es momento de despedidas. Voy a echar de menos a Iván y a Patricia, sobre todo el 14 de julio con el “Pobre de mí”.

Hay que apurar. Disfrutar de los últimos “vermús” de sorbete de limón y chorizo a la sidra en el Gazteluleku, de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, de la salida de las peñas, de los fuegos artificiales. Nos quedan dos encierros y dos corridas. Mañana los Miura y el lunes los Torrestrella.

Los Miura son impresionantes. Este año hay uno de nombre Berreón, de 680 kilos. Casi setecientos kilos de toro y unas astas que no pasan por una puerta. Pero suelen ser unos toros nobles, que no dan problemas en los encierros. Por eso los ponen siempre en el fin de semana. Porque asustan, pero no muerden. Otra cosa es lidiar un Miura, sobre todo a la hora de matar, ya que es complicado meter la espada a un morlaco de esa altura y con metro y pico de cornamenta. Por eso hay pocos toreros que se atrevan con esta ganadería. Mucho toro.

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