El Riau-riau que no pudo ser

Escrito el Sábado, 7 de julio de 2012 a las 7:33 pm

Ya empezó la Fiesta, con un muy buen ambiente y con la alegría de todos los que llevamos casi un año esperando a que llegue el 6 de julio a las 12 del mediodía. Fue Iñaki Cabasés, de NaBai, el encargado este año de encender el cohete que da inicio a las fiestas. El veterano concejal pamplonés se saltó un poco la “fórmula oficial” sorprendiendo a algunos con un… “Iruindarrak, pamploneses, pamplonesas, y a cuantos habéis venido a disfrutar con nosotros, ¡Viva San Fermín! Gora San Fermin!”. ¿La novedad? Pues eso, que Iñaki se acordó de los guiris, que bien mirado también son ya parte de la Fiesta.

Por la tarde el Riau-riau volvía al programa oficial de las fiestas, tras 16 años de ausencia. El Riau-riau es un acto divertido y precioso, en el que la Corporación Municipal va en desfile a la Capilla de San Fermín a las Vísperas, precedidos por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y la banda de música La Pamplonesa, que toca sin cesar el Vals de Astráin, que termina con el clásico grito que da nombre al acto. Tradicionalmente los mozos bailaban delante de La Pamplonesa, ralentizando a la comitiva. Recuerdo a mi madre escuchando la radio hace igual 25 años y decir “¡Jolín son más de las 7 y aún están en San Saturnino, ¡estos no llegan!” El retraso llegaba a ser tal, que la Corporación solía acabar buscando un atajo y saltándose el recorrido oficial para no llegar tarde a las Vísperas.

Los bailes acabaron desembocando en empujones, puñetazos y malos modos, incluso en agresiones a la Corporación, y lo que era una travesura de los mozos en una batalla campal, por lo que se acabó suspendiendo.

El actual alcalde de Pamplona, Enrique Maya, anunció este año que el Riau-riau volvía al programa oficial, y ayer se intentó, pero no pudo ser. Bastaron apenas cuatro idiotas para reventar el acto. Hubo un par de tipos que se pegaron hasta con los que trataban de buenas maneras de separarles de la pelea. Lamentable y triste.

La Pamplonesa apenas pudo salir del zaguán del Ayuntamiento y comenzar a tocar el Vals de Astráin, rodeada de policías municipales que apenas podían contener a la muchedumbre que empujada por cuatro desgraciados caía casi sobre los músicos.

Me tocó hacer fotos de este acto… y sentí una mezcla de asco y pena. La portada de hoy del Diario de Navarra recoge hoy una de mis fotos, y aunque me suele dar un poco igual lo de hacer portadas o no, esta me da rabia. Espero que no haya que esperar 16 años para ver el Riau-riau de nuevo en la calle.

El Txupinazo estuvo precioso en la Plaza del Castillo, en donde me suele tocar hacer fotos en los últimos años. Plaza repleta, marea roja, emoción… y la fiesta empezó.

¿sobreviviremos?

PD: gracias a mis compañeros de Social Media SL que ayer hicieron su particular encierro en Madrid en nuestras oficinas ¡qué cracks!

Alguien comentó - “El Riau-riau que no pudo ser” -

  1. Nodisparenalpianista:

    Da rabia que ganasen los malos. Aunque un poco más de contundencia…

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