El primer encierro sin Julen

Escrito el Viernes, 8 de julio de 2011 a las 9:03 am


Ayer fue mi primer encierro sin Julen Madina, uno de los corredores más conocidos de la historia reciente de los sanfermines. Tras 40 años corriendo casi sin faltar ni un sólo día, con 5 cornadas en su cuerpo y 56 años, el guipuzcoano Julen Madina se retiró del encierro.

Julen ha sido, para mí, uno de los mejores corredores del encierro. Ya lo veía desde pequeño, cuando veía mis primeros encierros en la tele, siempre corriendo el último tramo de Estafeta. “Mira el calvo del bigote” me decía mi madre. Siempre pegado a las astas, día tras día, entrando en la Plaza de Toros como un gladiador en un circo romano. Un impresionante atleta capaz de mantener la distancia con el aliento del toro en el cogote. Nunca olvidaré tampoco aquel fatídico 12 de julio de 2004, donde el Dios Julen que parecía imortal, cayó desde el Olimpo, y aquel corredor siempre indemne a los toros, sufrió en un mismo día cinco cornadas. Trigueño se llamaba aquel Jandilla que le propinó a Julen 5 puñaladas con saña. Desde entonces, como es lógico, Julen ya no fue el mismo. El tiempo pasa y a pesar de ser un portento físico, parecía algo más torpe que de costumbre, en unos encierros como los de Pamplona donde la exigencia es máxima.

Así que Julen tomó una de las decisiones más duras de su vida, y hace unos días anunció su retirada. Y como sabía que le iba a costar, ha puesto tierra de por medio, y ni se ha acercado a Pamplona, e incluso declaró que no iba ni a ver los encierros en la televisión.

Os recomiendo que leáis esta entrevista de Diario de Navarra, que define muy a las claras la personalidad del corredor más famoso de la historia de los sanfermines. Julen se lamenta de los cambios que ha sufrido la carrera, que no le gustan “la masificación, la perdida de respeto, los colorines…”, y acierta de pleno. Atrás quedaron las carreras limpias, los corredores todos de blanco, y los toros corriendo sin que nadie osara tocarles ni un pelo. Y se echan de menos aquellos años. A pesar de ser “forastero” Julen se hizo corredor del encierro siendo uno más, siempre de blanco, siempre en la cara del toro, respetando la fiesta y sus tradiciones. Así que le echaremos de menos, no sólo a él, si no a todos los corredores como él… que ya escasean.

¡Aúpa Julen!

PD: y ¡aúpa Tuca!

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