El Chupinazo de la DYA

El Chupinazo de 2017 fue lanzado por Paula Remírez y María Calado, miembros de DYA, una asociación que cumple este año su 40 aniversario. Bajo el lema Detente y ayuda esta asociación «presta ayuda y auxilio a todas aquellas personas que se encontrasen en situación de riesgo o tuvieran necesidad de auxilio», así que más que merecido este honor para esta entidad tan arraigada en Navarra.

Es de agradecer que la actual Corporación del Ayuntamiento de Pamplona diera la opción a diferentes asociaciones, entidades y personas a que opten al privilegio de lanzar el cohete anunciador de las fiestas, que se decide por votación popular. La DYA fue este año la elegida, y también sus socios eligieron entre sus miembros a estas dos voluntarias para lanzar el Chupinazo.

El Chupinazo habría sido perfecto de no ser por el eterno asunto de las banderas. A falta de apenas 15 minutos para el inicio de la fiesta, la ikurriña (la bandera de Euskadi) fue izada en un mástil, junto digamos a las «oficiales»: la bandera de Pamplona, la de Navarra, la española y la europea. Entiendo que para algunos navarros y pamploneses esa bandera les puede representar, pero para la mayoría entre los cuales mi incluyo, no. Y mucho menos así, como a hurtadillas, para la foto. Pero bueno, la Fiesta sigue, a pesar de todo.
Parecía haber mucha menos gente que otros años, sobre todo en la Plaza Consistorial. En la Plaza del Castillo, donde yo estuve haciendo fotos, había llenazo, pero sin los agobios de otros años. Tras el Chupinazo lo clásico: bandas de gaiteros recorriendo el casco antiguo, almuerzos no tan improvisados en la calle, y los mozos pidiendo agua que caía a cubos desde los balcones.

Por la tarde, el enésimo intento de recuperar el Riau-Riau a cargo de la peña Mutilzarra y con la presencia de La Pamplonesa (la banda municipal) pero sin la presencia de ningún miembro de la Corporación Municipal.

A media tarde corrida de rejones, que me tocó en suerte, en una tarde calurosa que empezó con algunas gotas. En mi memoria estaba una corrida de rejones de hace 3 años en la que me mojé hasta el alma. Ayer hubo suerte y solo fueron 4 gotas. En el festejo festival de orejas, aquello parecía una tómbola. Se regalaron varias, sobre todo a uno de los rejoneadores locales. Aunque bueno, si el público las pide… Salieron por la Puerta Grande Roberto Armendáriz (4 orejas) y Leonardo Hernández (2 orejas). Así que para trabajar fue una corrida complicada, ya que además de las salida a hombros, las orejas y el riesgo de lluvia, saltaron al ruedo dos anti-taurinos. Ni un minuto de respiro.

Tuve suerte con las fotos y al final he empezado las fiestas con póker en la edición impresa del Diario de Navarra: portada, contra portada, portada del cuadernillo de San Fermín, foto en centrales… además del reportaje de la corrida.
A ver cómo avanza la Fiesta.

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